A comienzos de 1973,
en el municipio de Ocozocoautla, Chiapas, México, se funda el Rancho Las Prietas. Inicia
con dos lotes de hembras adquiridas a
Finca Perseverancia y toros de los señores Placido Díaz Barriga, José Pineda Sosa, Dr. Gonzalo
González y otros prestigiados criadores de la época; de los cuales sobresalió un ejemplar de la
finca Perseverancia
que esa ganadería usó durante años en su portada de publicidad, llamado Chamula
665/0, hijo de Rowne de Manso, que dio uniformidad al lote y las hijas con una habilidad
materna de primera. Un año después en 1974, se compro a Don Clemente Maitret en Acayúcan, Veracruz, un lote de
hembras muy aneloradas con lo que se dio inicio a la cría de la raza Nelore padrón,
inseminando todo el lote con los mejores toros disponibles en esa época en el mercado nacional como en el internacional.
Unos
años después, con algunas hembras melonas que se habían adquirido, dio inicio la cría
de la raza Nelore Mocho, hacemos mención que
El primer becerro Nelore mocho nacido en Las Prietas fue el PICHI IA 034, el cual tiene el registro
No. 1 expedido a un macho de la raza Nelore Mocho por la Asociación Mexicana de Criadores de Cebú. Igualmente los primeros 29
registros expedidos a hembras de esta raza fueron a las del Rancho Las Prietas.
En 1975 se selecciono un lote de hembras Brahmán que tuvieran buenas
cualidades en cuanto a su producción lechera, habilidad materna y mansedumbre,
las cuales empezaron a ser inseminadas con los toros suizo americano y europeo
de las mejores líneas lecheras importadas de los Estados Unidos y Suiza, dando
origen a la cría de ganado F1 que hasta hoy en día se produce en Las Prietas.
Debido a la gran demanda que tiene este tipo de ganado, en el año 1993 se
importaron de Wisconsin dos toros de una gran calidad
genética, de los cuales sobresalió en la producción de leche de sus hijas el
toro V.GR. DOT ALL SPIKE, respaldado con tres generaciones maternas All American, de la prestigiada
ganadería de Voegli.
En 1988 se adquirió LABAR KARVADI, toro Nelore padrón producido en Nebraska por transplante de embriones; dentro de las muchas
cualidades que este semental tenia, era su genealogía, debido a la combinación
de dos de los principales linajes existentes en Brasil dentro de la raza
Nelore: Faulad en su línea materna y Karvadi en la paterna. Fue un gran Semental que dejo huella
en el hato Nelore heredando rusticidad, muy buenas características raciales y
económicas.
Rancho las Prietas es propiedad de la familia Grajales Melgar, la
vinculación familiar con la tierra viene desde los abuelos: el abuelo materno,
Mario Melgar Pachiano, abogado distinguido, tubo un
rancho ganadero en el norte de México en Coahuila, allá por los tiempos de la segunda
guerra mundial. El Abuelo paterno, Emilio Grajales Moreno, Cirujano dentista,
profesión que nunca ejerció, fue además de político, hombre de cultura y
ecologista anticipado, Ganadero toda su vida.
Ellos, inspiraron la creación del rancho las Prietas.
Hoy, la familia Grajales Melgar la forman el matrimonio de Roger
Grajales González y Maria Eugenia Melgar y Adalid, sus hijos Laura, Roger y
Maria Eugenia, y la generación del futuro, los nietos Laura, Andrea, Sofía,
Fernanda, Andrés y Emilio.
Cada uno con sus actividades propias, las visitas al rancho los mantiene estrechamente vinculados con sus raíces y día con día
cultivan un especial amor a la tierra y al ganado. Desde sus inicios el rancho
Las Prietas se ha distinguido por hacer ganadería de calidad, usar la mejor
tecnología de punta y participar en programas pioneros en la ganadería
nacional.
Se lleva un
intenso programa de inseminación artificial; se mantienen todos los controles,
parámetros reproductivos y el control administrativo del rancho en un sistema
de computo bastante avanzado, prueba de ello es que la finca es una de las tres
primeras empresas ganaderas que implanto en el 100% de su hato de ganado Cebú
el programa de control de desarrollo ponderal exigido por la Asociación
Mexicana de Criadores de Cebú.
El lic. Roger Grajales González,
presidente del Rancho Las Prietas ha recibido entre otros reconocimientos la
giba de plata por haber registrado ganado Cebú durante 25 años
ininterrumpidamente y la medalla al merito Cebuista,
máximo reconocimiento que otorga la Asociación Mexicana de Criadores de Cebú.
Actualmente, continúa en su actividad diaria como un entusiasta precursor
de la raza Cebú.